sábado, junio 25, 2011

Retazos espasmódicos de una mente averiada.

El chico con la maleta en la mano se paseaba nervioso de un lado para otro junto a la verja metálica. El calor era intenso y la túnica blanca con el capirote no ayudaban a mitigarlo.

El chico de la maleta se dirigió a la cancela y aporreo esta de forma estertórea.

Al poco apareció junto a ella un hombre que portaba un tanga de plumas y un gorro con forma de cabeza de paloma como única vestimenta.

- Buenas…¿qué desea?

El chico de la maleta y la túnica con capirote se quedó unos instantes en silencio. Finalmente sobreponiéndose a la sorpresa de ver a alguien ataviado de esta guisa, preguntó tímidamente:

-E….esto es una secta, ¿verdad?

-En efecto, así es, la secta palomera.

- ¡Ah! vaya…creí que me había equivocado….Pues que estoy así un poco regular nada más y quería agregarme a alguna….

-Eso está bien, ¿pero a qué clase de secta se quiere unir? …Esta es de las normales. Las suicidas están carretera abajo y las extorsionadoras más arriba.

-No, no…estaba buscando de las normales…pero ya he visitado dos y no me han convencido…quería saber si me puede informar de cómo funciona esta y cuales son sus objetivos…para ver cual es la que se acerca más a mis propuestas…Si no es mucha molestia…

-¡¡ Por supuesto que no!!, faltaría más…Pero pase, pase y le muestro el lugar un poco.

-Muy amable…

-Y así me gusta…ese espíritu suyo, amigo, de ir informándose…que últimamente recibimos a cada uno que…Esto de las sectas ya no es lo que era…

-¿Ah sí?

-Sí, no vea, como se puso de moda, todos a unirse a una secta..pero luego dejaban mucho que desear…que si cuando iban a alcanzar la revelación, que dónde estaban las drogas, que cuando comenzaban los sacrificios y las orgías…bah!!, como si todo se resumiera en eso. Al final se iban a la semana como mucho…Espero que no vengas con esas aspiraciones…

-No, no. Yo vengo a ser serio….Perdona que te lo pregunte así con esta franqueza pero…¿Qué es exactamente la secta palomera?.. Es decir, cual es vuestro ideario, que perseguís…Por qué vais así vestidos…

-Nosotros creemos que este planeta no es más que una base de colonización de las palomas, que vienen del espacio exterior. Vinieron aquí y evolucionaron y dotaron de inteligencia a los humanos y nos están poniendo a prueba por si resultamos dignos de codearnos con su especie. Hay diversas castas de palomas y las que tenemos aquí son las obreras, encargadas de vigilarnos e informar a sus superiores….

-Y ustedes..

-Nosotros seremos los elegidos…llamados por las obreras que nos iluminaron y nos mostraron la obra que debemos seguir para entrar en su paraíso…Aprendimos su idioma y nos comunicamos con ellas.

-A-ha…..¿y estas construcciones?

-Son nuestras viviendas, aquí aprendemos a vivir como ellas y vamos escalando de categoría…Los miembros deben dormir en los palomeros según su color…los rojos son los iniciados (huevos), los amarillos los polluelos,….así hasta alcanzar la categoría de palomo en cuyo caso vives en las torres…

-Y las torres…

-Son nuestras cabinas de comunicación…con ellas nos ponemos en contacto con las palomas superiores…Y estamos trabajando en ellas para que sirvan de naves espaciales con las que viajar a la constelación Alpha -centauri y a su planeta con dos soles llenos de plazas y edificios con estatuas en los que posarse….en los que todos los días lluevan migajas de pan y arroz cocido…

Ah!, sólo de pensarlo me dan ganas de ponerme a gorjear…brurururrururururururururururururu

El chico de la maleta y la túnica palideció y comenzó a andar hacia atrás…

-Ya, ya veo…en fin…que me lo he de pensar y…

-No hay nada qie pensar…las palomas llegarán y no querrás que te pillen desprevenido…canta conmigo…brubrururbrur brurbrurur

-No se yo si…

-¡¡Canta!! Bururrbriurbrurbrur

-brurbrurbur brubrurbr

-¡¡Así es!!, no sientes la llamada, el mensaje…

-Esto….¡¡sí!!, claro que si!! Y si os esperáis aquí voy a por mi cepillo de dientes y ahora vuelvo…

El chico salió despavorido ante la atenta mirada del recpcionista.

-Otro que no vuelve…

-¡¡Paco!!!...No habrás montado otra vez el número ¿verdad?

-No….bueno, un poquito. Es que no puedo resistirlo

-No me digas eso…que al final se van a creer que somos una secta de verdad y todo.

-Pero si les hago un favor …Ese se va a olvidar de esos rollos para los restos…

-Sí, anda, lo que tú digas, pero quítate esa ropa ridícula y vuelve que esperamos tu turno en el parchís…



martes, enero 18, 2011

Retazos espasmódicos de una mente averiada


Jefe! ¡¡Las vueltas!!

El camarero sostenía el dinero en la mano, pero los clientes ya se alejaban calle abajo conversando y riendo entre ellos incapaces ya de escucharle en medio del bullicio de la gente.
Tampoco creía que fuesen a echar de menos el parné…Euro y medio en una cuenta de doscientos no es algo que llame mucho la atención. Así que se metió otra vez en el bar dispuesto a dejarlo en el bote de las propinas. No obstante, en su camino hacia la barra, sus ojos se posaron en la máquina tragaperras de la esquina, que con sus luces realizaban a cabo una inverosímil danza de reclamo a posibles clientes.

¡¡Y qué reclamo!!

Nuestro camarero no podía apartar la mirada de ella, hipnotizado. Así, sin darse cuenta, se fue arrimando a la máquina que parecía llamarlo….

¿Debería?

Se mordió un labio.

Ese era el dinero del bote…

¿Debería?

Pero también es verdad que no se lo habían dado de propina, que se lo habían dejado...Así que, técnicamente, era suyo….
Su mano fue más rápida que su pensamiento, y para cuando se dio cuenta ya estaba deslizando las monedas por la ranura.
Ya no había vuelta atrás…
Presionó el botón.
Nada.
Otra vez.
Nada.
Sólo le quedaba una tirada y ya andaba pensando en lo idiota que era, cuando en esta última mano, tres diamantes se juntaron en la pantalla y la máquina comenzó a volverse loca…

Le había tocado..

¡¡Le había tocado!!

La sonrisa y el gozo le duraron poco, ya que, cuando fue a recoger su premio en la bandeja, vio perplejo como en vez de su ansiado dinero lo que caían eran libros. Decenas de ellos. De todos los tamaños y volúmenes. Y caían más y más….

El camarero se incorporó con el rostro colorado de la rabia y se dirigió corriendo a donde estaba el dueño.

-¡¡Manolo!!!

-¿Qué pasa?.

-¿Qué mierda es esta? Mira lo que me ha dado la tragaperras.

-¿Ein?...espérate, que el técnico acaba de traerla y está en aquella mesa.

Para allá fueron los dos y le explicaron lo sucedido…el técnico apuró la cerveza y agitó la cabeza…

-¡Malditos idiotas! Los del taller ya me han vuelto a colocar la máquina equivocada…no se preocupe que se la cambio hoy mismo.

-¿Y qué pasa conmigo?...’¡¡me cambiarán el premio!! ¿No?.

-Lo dudo mucho…miento, no se lo van a cambiar, le ha tocado eso y punto…léalos, igual le gustan.

El camarero sólo leía el marca…y….así que cuando llegó a casa, no sabía qué hacer con esa montaña de papel.
Pero cuando se tiró en el sofá y miró hacia el frente halló la solución.
La pared tenía unas humedades terribles…
Llegó su día libre y lo dedicó a cubrir la pared con los libros, como si fuesen planchas de pladur. Tras un día de arduo trabajo, miró orgulloso el resultado…¡¡¡Perfecto!!...dos problemas menos.
Pasó el tiempo y él se olvidó del tema. Hasta que, un día de intensas lluvias, al regresar a casa vio varias palabras sobre el suelo. La humedad había traspasado su nueva pared y los libros comenzaron a desprender su contenido.
Nuestro camarero no se distinguía por su orden y limpieza, así que les pegó una patada y siguió como si tal cosa. Los días siguientes aparecieron más palabras y más aún. Ya no podía ignorarlo, así que cogió la escoba y los barrió hacia la esquina, al lado justo de la televisión. Las jornadas siguientes depararon la misma rutina: Llegaba, barría y al sofá.
No supo cómo, pero sucedió.
Un día se descubrió a si mismo mirando el rincón el lugar de la pantalla. En el montón de palabras, algunas se habían amontonado de algún modo en que habían formado una frase.
La observó con curiosidad.
Le parecía graciosa y ocurrente. Se levantó y se dirigió hacia el montón y probó el mismo a formar palabras. Al cabo de un rato miró lo que había conseguido. Parecía un enorme puzzle dadaista sin sentido.
Enojado trató de darle una estructura que le gustase….Pero no tenía costumbre y le costaba. Jadeando terminó por segunda vez…ya estaba algo mejor, pero seguía sin decirle nada, así que volvió a desmontarlo (aunque dejó unas cuantas frases que le gustaron) y comenzó de nuevo.
La madrugada le sorprendió, agotado pero contento…iba por buen camino aunque no del modo en que quería.
Al día siguiente retomó la tarea, ampliando y reformando lo que había dejado la noche anterior con más palabras del montón y con las nuevas que le regalaba la pared.
Ensamblando.
Pensando.
Soñando con su puzzle….

lunes, enero 17, 2011

Se nos fué Don Augusto

"Qué curioso, hasta hace unos diez años siempre había considerado a Augusto Algueró como un compositor hortera de la época del franquismo. Hay que ver cómo cambian las percepciones cuando te quitas los prejuicios y escuchas las cosas con atención: Hay quien hoy le considera el Burt Bacharach español. Sin llegar a esos extremos, lo cierto es que logró trasladar la sofisticación de la mejor música americana a un lenguaje genuinamente hispano"

Javier Ojeda "Una historia del pop malagueño"


No sólo a él le sucedió, varias generaciones de españoles le dieron la espalda menospreciándolo como "El esposo de Carmen Sevilla y el compositor de bandas sonoras para las películas de Marisol, televisión y demás basura de los 60 y 70.





Fue mucho más que eso, más incluso que el "Burt Bacharach español"; fue el introductor de toda suerte de ritmos y estilos que se desconocían por completo en este lado del océano (no digamos ya en el resto de europa) Así, ya en 1963 se atrevía con la bossa nova o el Jazz Latino y, para mediados de la década ya había compuesto incluso soul y funk.





Fue el Quincy Jones, el Eddie Palmieri, el Henri Mancini hispano...Compositor, arreglista y productor de artistas de muy diverso pelaje; el héroe de la buena música siempre despreciado como simplón y bandasonorista en este ingrato país donde todo precursor es envidiado y ninguneado...Ha sido necesaria su muerte para que nos demos cuenta del genio que se nos ha marchado. ¿Necesitamos otra muerte para que comencemos a preciar como se merece a otro monstruo musical como es el madrileño Alfonso Santisteban?.

Pasen y disfruten de parte del legado de estos dos genios:










miércoles, enero 12, 2011

Cuando otros lo hacen mejor que uno mismo

Para quitarse el sombrero y rabiar de pura envidia, eso es lo que han conseguido los grandes de Viruete.com al realizar esos videocomentarios sobre ese cine que tanto nos gusta, ese hecho con dos duros y mucha desfachatez y grandes dosis de poca vergüenza...Y menudo film para comenzar...La pakistaní International Gorillay.
¡Buen provecho!




domingo, noviembre 21, 2010

“Cuando se te sube el gato encima”

Era una fría noche de invierno, la oscuridad invadía mi habitación y el viento soplaba fuera, en la ciudad. Lo entendía claro y sincero como un amante, parecía tenerlo en mi habitación conmigo, y en mi mente, rondando mis pensamientos. Quise dormirme pero no podía, el frío viento del norte soplaba y soplaba tan fuerte que taladraba mis oídos con furia.
Me acurruqué en un rincón de la cama, esa noche dormiría sola. Ya casi había olvidado las noches en que siempre me iba a dormir sola. Desde hace dos años, mi vida cambió y había una persona a mi lado para acompañarme. Pero, hoy, no estaba… pensé en él para poder dormirme pero, era imposible. Se acercaba otra noche insomne y en blanco. El viento había invadido mi cuerpo y mi mente y no podía dejar de oírle. Parecía hablarme a gritos, unas veces; otras, susurrándome… era una especie de subconsciente feroz que cambiaba de tono y me recordaba cuán frágil era en esos momentos.
De pronto, noté una sutil presión sobre las mantas. Alguien se movía con destreza y precisión alrededor de mi cuerpo, como queriendo no importunar mi descanso. Ese alguien era mi gato. Ese felino capaz de sacarme de quicio en determinadas situaciones, había escuchado mi queja y venía a auxiliarme. Lo intuí agazapado, como esperando saltar encima de una presa. Después volvió a moverse con agilidad pero sin provocar ningún ruido. Silencioso, como era siempre. En cinco minutos pasó de estar a los pies de la cama, a recorrérsela de arriba abajo para postarse a mi altura, justo encima de mi pecho. La opresión que noté era tan placentera que dejé que el animal se recostara sobre mí. Entonces, su peso se hizo más ligero. Los gatos tienen la habilidad de volverse casi etéreos e invisibles para no importunar… Ahora ya no sentía sus algo más de 4 quilos en mi pecho, pero sí oía el ligero ronroneo que el gatito me regalaba. Posé mi mano sobre su lomo y sentí una grata placidez. De repente, mi miedo se disipó y el horrible rumor del viento desapareció. Todo se había transformado y en mi habitación sólo se oía el suave respirar del felino. Y esos sutiles sonidos aparecieron ante mí como palabras mudas que él se empeñaba en emitir y yo en descifrar. Descodifiqué el ronroneo del animal y percibí su mensaje. Con ese mensaje parecía decirme: “no te preocupes, yo estoy contigo y nadie te podrá hacer daño”. Y, por fin, pude dormirme acompañada por ese delicioso amante.

Miedo al folio en blanco

Y, de repente, desperté… Desperté de un dulce sueño que me había dejado traspuesta en la siesta. Una hora había durado mi letargo y de todo lo que ocurrió en él sólo recordaba vacuamente que el miedo y la risa se mezclaban en mi fantasía.
Intenté recordar aquello que me obligó durante una hora a olvidarme de la realidad pero no lo conseguía. Quise imitar a los surrealistas, anotando en una hoja todo lo que recordaba de aquel sueño.
Miré a mi alrededor y en un rincón de mi mesa de estudio, rodeado de multitud de documentos y libros, encontré un trozo de papel mal cortado. Un papel que yo misma habría arrancado con violencia en otro tiempo para anotar, quizás, un buen comentario, una frase ocurrente o, simplemente, la lista de la compra.
Ese folio se convirtió, entonces, en mi mayor tesoro. Tesoro comparable a aquel baúl secreto que encontré un día en la buhardilla de la casa de mi abuela. Baúl cerrado con llave, en el que imaginaba que se hallarían los grandes secretos de mi familia. Ese papel, reconvertido en tesoro, constituyó mi dicha durante cinco segundos. Los cinco segundos que tardé en mirar a través de él y observar que no había nada.
Mi vida entonces dio un giro. Mi corazón se tambaleaba como yo misma al observar que debía rellenar aquel folio estúpido con un montón de garabatos que iban a constituir mi mayor obra literaria. Una obra literaria gestada a partir de un sueño y que ahora no sabía cómo comenzar.
Aquí empezó mi odisea. Busqué en el interior de mi mente algo que me recordara cualquier cosa vivida o soñada con anterioridad, en concreto, busqué justo aquello que me había impulsado a coger papel y boli y escribir. Primero fue el sueño, pensé, aquel sueño con el que me desperté aturdida y que me empujó a hacer lo que ahora estaba haciendo.
Intenté recordar pero no había nada. ¡Dios mío!, dije, ¿es posible que la mente humana sea tan débil? ¿Es posible olvidar algo tan pronto?... Al parecer, sí, no sólo es posible olvidar sino relegar al ostracismo una idea por la que hace tan solo unos minutos habría sido capaz de morir.
Así son las ideas, pensé, vienen y van, pero pocas veces permanecen en nosotros o en nuestra mente. Igual que el sueño, aquel que estaba empeñada en buscar en el más recóndito rincón de mi cerebro.
Puse, por tanto, toda mi energía en esa búsqueda y al cabo de varios minutos, que podrían ser horas, encontré… Encontré una historia difuminada, escondida en unos conceptos claros que mis escasas neuronas me iban transmitiendo. Apareció el terror y la alegría unidos. También el amor y el odio. Y, más allá, la desesperanza, la melancolía, el tedio. Y, en otro rincón de mi mente, encontré la paz, el misterio, el sueño y la poesía. Anoté todas las palabras en ese folio en blanco, que se me antojaba ahora un monstruo dispuesto a devorarme.
Recorrí un momento con la vista cada una de las grafías que formaban esas palabras. Recité en voz alta, con entonación clara y fonética perfecta, todos los vocablos que poblaban el folio y me sumí en la más profunda tristeza. No sabía qué había soñado pero tampoco entendía el significado de lo único que recordaba de aquel sueño. ¿Qué mente tan retorcida es capaz de dibujar en sus sueños ideas tan contrarias como amor, odio, desesperanza o alegría? Si es verdad que en los sueños sacamos a la luz nuestro subconsciente, el mío estaba muy negro o era muy retorcido…
¿Cómo podían crear una poesía los escritores de vanguardias a partir de aquí? Deberían de estar muy locos si pensaban que de ahí se creaba belleza. ¿Cómo disponían esas palabras en el verso? Intenté emularlos y durante un tiempo la palabra melancolía pasó a la última posición de mi texto. Entonces, las que estaban al final volvieron al principio. Me encontré, de pronto, con paz, misterio, sueño y poesía. Y todas estas me hablaban. Sabía que era imposible darle forma a algo con tan poco pero, al menos, mis comienzos iban a ser más positivos. Después de esto, volví a sumirme en la tristeza. Como en mi gran obra, en mi mente y en mi vida se mezclaba lo trágico y lo cómico. Quizás, pensé, sea lo natural. Así como la vida es risa y llanto a la vez, la literatura debe ser reflejo de esa vida y, por tanto, también se mezclen elementos positivos y negativos en ella.
Dejé esta reflexión a un lado, sin desecharla, ya que quizás me sirviera más adelante en la construcción de mi obra, en este momento, obra a secas, no grande, ni magna, ni magnífica sino, simplemente, “obra”. Dejé la reflexión, por tanto, en un rincón y volví a lo que había en el folio. Intenté explicarme a mí misma qué me habría querido decir mi subconsciente a través de mi sueño. ¿Qué significaba todo eso? No podía discernir si me sentía triste o contenta, si estaba cansada o aburrida, si libre o esclava, si era verdad o mentira… No podía recordar nada. No podía saber nada. No podía inventarme nada…
Mi mente entonces se llenó de repeticiones absurdas. Palabras y más palabras se entremezclaban con las que ya había escrito. No podía juntar dos palabras seguidas. No podía crear nada. Me invadió un gran terror. El terror que algún día le invade a todos los aprendices de escritor. Le llaman el terror al folio en blanco. Pero todo esto era una contradicción, pues mi folio estaba escrito, no estaba blanco… en él se mezclaban, como en un baile de máscaras, palabras y palabras sin sentido. Palabras que no me servían para crear, sino para recordarme a mí misma que era incapaz de inventar nada. Y, para colmo, esas mismas palabras me las había susurrado mi subconsciente.
¡Parecía una gran broma macabra! Un señor al que no conocía, me recordaba en mis sueños que en mi vida todo era un caos. Me recordaba eso y, además, la realidad me afianzaba esa idea ya que me era imposible dar forma a toda esa maraña negra.
¿Qué me estaba ocurriendo? ¿Qué podía decir yo? ¿Cómo podía expresar mi angustia? ¿Por qué todo era tan difícil? Tiré el folio con rabia y rompí a llorar. De pronto, me imaginé a mí misma dándole forma a todo eso, expresando sentimientos por medio de la escritura. Recordé que podía hacer otras cosas y que si el sueño se negaba en salir a la luz, inventaría otro. Quizás ya no tuviera palabras, pero podría tener imágenes. Inventé entonces una historia que podría contarse como si fuera una película. Recordé que mi cámara fotográfica llevaba años sin usarse. Y pensé que podría recuperarla para crear historias, captar el momento y expresar mi sueño utilizando otro lenguaje.
En esos momentos, de la misma forma que Escarlata O’hara en “lo que el viento se llevó”, levanté mi cabeza, sequé mis ojos llenos de lágrimas y me dije: “Mañana será otro día”.

Por Ana Fernández

martes, noviembre 24, 2009

Tiempo para los poetas - Ibn Gabirol


"Yo soy la poesía, y la poesía es mi esclava.

para poetas y músicos soy un arpa.

mis poemas son como coronas de reyes,

tiaras en las cabezas de los magnates.

Aquí me veis, tengo dieciséis años,

mas mi mente comprende como un octogenario"







Así se nos presenta el sefardí (judeoespañol) Abu Ayyud Sulayman ben Yahia ben Gabirol Málaga 1021- Valencia 1053, También conocido entre los árabes como Ibn Gabirol o Avicebrón entre los cristianos. Este hombre que brillaría en la corte del reino taifa de Zaragoza era eso, un mago de la palabra, un alquimista del verso, un precoz y genial poeta y filósofo.


Más conocido por su faceta filósofa merced a su obra "Fons vitae" de raices y tendencias neoplatónicas, este judío que se aferró a gustos y métricas árabes (no en vano escribió el grueso de sus redacciones en esta lengua y cultivó la sátira y el autoelogio, muy usuales en el califato pero no entre la comunidad judía) fue ninguneado por sus contemporáneos, hasta el punto de que aún en el siglo XIX se creía era autor cristiano o árabe. ¿Y cómo podían confundirlo por cristiano? Pues gracias a la anteriormente nombrada "Fons Vitae" que corrió por monasterios durante todo el medievo y se le tenía como genial obra del pensamiento, y por sus poemas de caracter místico y ascético que parecen adelantarse en el tiempo a Fray Luis de León y Santa Teresa de Jesús. En estos poemas Dios (recordemos que es el mismo para judíos, cristianos y musulmanes) aparece como el ser amado, al cual se ha de lllegar a través de meditación y purificación del alma.

La reunión con Él es el máximo estado de gozo, es el "extasis" espiritua,l y su falta revierte la vida de sombra y sinsentido.

Como bien sabreis quienes esto sigan yo no creo en dios alguno y soy nada espiritualista, pero no puedo obviar la increible calidad de estos poemas. Leanlos y saquen conclusiomes propias....


EL DIA DE L A PARTIDA

El día de la partida se consumieron mis ojos con el llanto
y por la noche mi llanto inundó mi lecho.
Si recuerdo a mis amigos, en vano me consuelan,
Si los llamo no me responden.
Se pararon y me miraron las estrellas del firmamento,
Pues temblaron todas ante el sonido de mi queja.
Para mí, la enfermedad de la separación es la más dura de todas,
En el momento de recordar, el remedio despierta mi turbación.
Mi padre, cuando se marchó, me dejó solitario,
Se llevó mi corazón para sí, cortó mi pensamiento.
¿Cómo viviré sin él? Mi alma se ha consumido tanto
por él, que casi no se ve mi cuerpo.
¿Cómo consigue el destino hacer lo que planea?
Ha forzado mi cerca, ha derribado mi tapia.
Una paloma zurea entre los árboles aromáticos
Pero no se lamenta por su vagar, sino por mi queja.


¿QUÉ TE PASA ALMA MÍA?

¿Qué te pasa alma mía, que has quedado
Callada como un rey en cautiverio?
Las alas de la alegría has recogido
Y vas arrastrando el ala de las penas.
¿Cuánto tiempo estará tu corazón en duelo?
¿Hasta cuándo seguirás vertiendo lágrimas?


LA NOCHE SE REVISTIÓ.

La noche se revistió coraza de tinieblas,
La atravesó el trueno con la lanza del rayo;
Revoloteaba el relámpago por el cielo
Como si se riera de su mandato,
Extendía sus alas el murciélago;
Volaban los cuervos de la tiniebla al verlo.
Dios puso coto a mis pensamientos,
Sin dejar que se realizaran mis íntimos deseos;
Quedó atado con sogas tenebrosas mi corazón,
Tratando de levantarse como guerrero acorralado;
y estando yo, amigos míos, aguardando esperanzado
la luz de la luna, en densa oscuridad la cambió,
como si las nubes tuvieran envidia de mi alma,
y por eso apartaran de mí su luminaria;
espero ansioso que su rostro muestre, para alegrarme
como un siervo al que su señor recuerda.
Cuando lucha el hombre, se quiebra su lanza,
y cuando corre, vacila su pie.
Al hombre se le adhieren las desgracias
Aunque fije su morada en las estrellas.


DOLORIDOS Y CONSUMIDOS.

Doloridos y consumidos están mis ojos.
Tu ira soportaré, enmudeceré como una oveja.
Tal vez mi desdicha sirva
Para que mi falta sea perdonada.
Por tu misericordia no te humilles,
Ya fuiste golpeado y ofendido.
Un corazón contrito y humilde
Aguarda noche y día tu liberación,
¡Dios celoso!
Ciertamente estoy hastiado de mi vida,
Se llena de tu temor.
Estoy herido en mis mejillas
y llorando ante ti.
Mis lágrimas, Dios mío,
recoge en tu odre.
Tu reino a mis ojos
se descubre y te doy las gracias.


TÚ VIVES

Tú vives, y no desde un tiempo fijado
ni desde un momento conocido.
Tú vives, mas no con espíritu y alma,
pues Tú eres alma para el alma.
Tú vives, pero no como la vida del hombre,
comparable con la vanidad,
y que termina en polilla y gusanos.
Tú vives, y el que alcance tu misterio
hallará placer eterno.


LO QUE TÚ DESPRECIAS.

Lo que tú desprecias, yo amo.
lo que tú amas, yo desprecio.
Lo que tú te alejas, yo me acerco.
Lo que tú te acercas, yo me alejo.
Lo que tú prohíbes, yo permito.
Lo que tú permites, yo prohíbo.
Prefiero el mal al bien.
La mentira al decir verdad.
Me volví hacia los jactanciosos y los hundidos en la mentira,
tras la ganancia injusta marcha mi corazón.
Fui castigado con tu ley, rechacé cumplir tus reglas,
desprecié tu palabra, desdeñé tus justos decretos.
Quebranté l a alianza, rompí la norma,
sembré iniquidad, labré desventura.
Urdí mentira, decreté calumnia,
mentí, desprecié, me llené de culpa.
Atraqué, cerré sobre mí las puertas del arrepentimiento,
encerré mi pecado, urdí la falsedad.
Corrí tras la corrupción, anhelé la depravación,
equivoqué mi retozo, transgredí, agrandé mi crimen capital.
Pequé, me resbalé, torcí el derecho, quebranté
todos los mandamientos.
Más Él no me ha dado mi merecido.

jueves, noviembre 12, 2009

Retazos epasmódicos de una mente averiada.


La chica salió a la puerta recién levantada y saludó al naciente y tibio sol con la felicidad en el rostro. Acto seguido cerró la puerta y salió así tal cual: en pijama, sin peinar, descalza y todo…de la cama a la calle sin trámites previos. Su vecino también salía de casa, y sería todo normal sino fuera porque llevaba el pantalón por chaqueta, el jersey por pantalón y los zapatos en las orejas….
No, no es que se hubieran vuelto locos repentinamente, es que eran fiestas del pueblo…y ese día la fiesta era algo especial. Era el “DÍA DE LO IMPREDECIBLE”. Ese día en concreto, no se sabe por qué, cualquier cosa, por improbable que fuese, sucedía….en un plazo de 24 h cualquier cosa, cualquiera, podía acontecer. Además, nadie tenía sentido del ridículo y la vergüenza se quedaba en los linderos de la localidad, así que la gente no tenía ningún reparo en hacer la cosa que más le placía…Y al día siguiente nadie se acordaba de nada, tan sólo les quedaba la sensación de que se lo habían pasado bien y liberados hasta el año siguiente…
Así, mientras nuestra chica se dirigía hacia la plaza, pudo ver cómo los coches andaban por las paredes. Cómo los policías rompían los escaparates y se llevaban lo que había en ellos. A ancianas de 90 años bailando la conga y haciendo el pino. Al alcalde repartiendo el dinero que había escamoteado de las arcas públicas y admitiéndolo. Vio a dos enemigos de toda la vida besándose en la boca y diciéndose tiernas palabras de amor. Vio a una cabra dirigiendo un rebaño de pastores. Vio burros volando, ranas con una frondosa melena a lo afro y vacas que daban limonada en lugar de leche y fuentes en las que en lugar de agua, manaba vino. Vio ancianos que en lugar de boina llevaban un cucurucho de mago y en lugar de jugar al dominó o al mus, jugaban al rugby o al baloncesto….
Nuestra chica se paró frente a la puerta del chico que le gustaba, de ese chico que siempre la ignoraba, por el que siempre se arreglaba y se pasaba horas en la peluquería, por el que suspiraba a escondidas y en público. Aquel por el que una sola palabra hacía enrojecer y las piernas temblar. La chica llamó a su puerta y, como el año anterior, se presentó de una manera en que JAMÁS lo haría de no ser por la fecha que era..desaliñada a más no poder, aunque para muchos así era como estaba más guapa….Cuando la puerta se abrió, él se tiró de rodillas y le declaró amor eterno, como el año anterior. Y como el año anterior, ella le propinó un tremendo bofetón que le hizo girar la cabeza, después cerró la puerta en las mismas narices del galán y se dirigió a su casa riéndose a más no poder, lista hasta el año siguiente. Mientras, iba esquivando barrenderos que iban vaciando sus cestas al suelo y charcos de té originados de la tormenta que cayó bien temprano….

sábado, julio 25, 2009

Teatreando


Sí, efectivamente, ese ser enfangado y tan enajenado es un servidor en plena representación del último proyecto que hemos llevado a cabo : El montaje "Nosferatu v09"- Puro metateatro y un auténtio desgaste tanto físico como mental (no es fácil relizar estos espectáculos y menos cuando te ponen tantas trabas), pero un orgullo y un honor haber estado involucrado....y un éxito de público que acudió a las representaciones en gran numero, saliendo la gran mayoría entusiasmada....
Aquí teneis un pequeño video con fotos de este proyecto, desde usu inicios hasta su estreno...yo no puedo verlo sin que algo me pellizque muy adentro....





Nosferatu V09

Pero como lo importante es continuar, ya estamos ultimando nuestra próxima representación: "Prisioneros" una obra de encargo que estrenaremos el dia 26 de agosto y después....estamos pensando adaptar "Las troyanas" de Eurípides y otro pequeño montaje para el festival de las Alpujarras


¡¡Las ganas que tengo de hacerlo!!, siempre he amado esta obra clásica cuyo texto es inmortal (¡Yo quiero representar a Taltibio!).

También detrás estamos de poder mover nuestro "A mi manera" y lo que pueda surgir...

No está nada mal para un grupo aficionado ¿verdad?

viernes, noviembre 07, 2008

¡¡¡Yo quiero hacer esta escena!!!

Escena III


El bocha: Quiero contarles algo.

Mario: ¿A quién?

El bocha: (señalando al público) A ellos…¿No los ves?

Mario: Tiene que haber cuarta pared. Están pero nosotros tenemos que hacer como si no estuvieran. Nos conviene…

El Bocha: No jodas…Los veo y los quiero tocar.

Mario: Pues no se puede.

El Bocha: Es que les podría contar lo mejor que tengo; la mujer que nunca tendré.

Mario: ¿Y esa cuál es?

El Bocha: La que pienso cuando no tengo nada que pensar. Les cuento la utopía.

Mario: Eso se vive, no se puede contar.

El Bocha: Por eso, ¡por eso! Lo quiero intentar.

Mario: ¿Y de qué les vas a hablar? ¡Idiota! ¿De lo que no se puede contar porque las palabras no alcanzan? ¿De lo que uno calla porque no hay como decirlo? ¿Del silencio y la soledad les vas a hablar?

El Bocha: ¡Quiero hablar de la mujer! ¿Dijimos eso o no?

Mario: Eso dijimos…

El Bocha: ¿Entonces….? ¿Puedo hablarles?

Mario: Hay que actuar bien…hablar es otra cosa y cuando mejor funciona es cuando se está callado,

El Bocha: (Ha tomado la decisión y encara al público) Había una vez un hombre que quería hablar de la mujer, se puso delante de los espectadores y los miró…Se acordó de golpe y por vez primera de cómo era la piel de cada pecho de su madre, tuvo por un instante el olor en su nariz de esos muslos que nunca acariciaría. Pudo tener en sus manos la mano más amada; besar por un momento la boca más deseada. Pudo ser recorrido en cada pliegue de su cuerpo por una suavidad aún no inventada. Pudo idealizar y creer que había ocurrido lo que nunca sucedió, pudo prever y planificar y hasta llegó a pensar que era posible la felicidad. Por poder, hasta llegó a creerse que todo lo que le pasaba era verdad.
Ese día en que todo pasó no era hoy y ese hombre no era yo.

(Se queda mirando al público mientras se hace el OSCURO)


Jorge Eines - ¿Y por qué tú?

Retazos espasmódicos de una mente averiada.



El ambiente era propicio.
El humo de los cigarrillos llenaba el ambiente como una ligera neblina. El silencio sepulcral a pesar de estar lleno el local hasta los topes. El mismo local, con sus paredes encaladas y su aspecto de cueva del Sacromonte. La guitarra, tañendo impecablemente soleás y seguiriyas. El público extasiado.
El ambiente, como decía, era propicio.
Lo era.

“Tengo yo una pena, una pena.
Que casi puedo decir
que yo no tengo la pena;
La pena me tiene a mí”

Ella.
En medio del escenario.
Ella.

“Con tus falsas caricias
me has preparado
un cáliz de veneno
purificado.
Y aún con saberlo,
Por venir de tus manos
voy a beberlo.”

Ella.
Menuda y frágil, casi desamparada, bellísima….y su voz….¡¡ésa voz!!!
Cantaba con desesperación, expulsaba su dolor hacia fuera con tal sentimiento que a nadie podía ser indiferente.

“Las fatigas del querer
Son las fatigas más grandes
Porque se lloran cantando
Y las lágrimas no salen”

Eso es lo que estaba haciendo, llorar cantando, dejándose la vida en cada quiebro…
No había nadie que no se estremeciera, que no tuviese sus ojos clavados en ella, fascinados por el torrente de dolor expresado.
Miento.
Había una persona que no se estremecía, le dolían en lo más hondo cada frase. Una persona que no estaba fascinado, estaba embargado por la culpa. Una persona que no la miraba, mantenía la mirada clavada en el suelo por vergüenza.
Esa persona era yo.
Yo y solamente yo era capaz de entender realmente lo que las palabras de la chica expresaban en toda su realidad.
Solamente yo.
Ya que yo. YO, era la que le había causado un daño tan grande como para que hoy cantase como estaba cantando.

“Pensamiento, tú me matas,
tú me tiras al perder;
tú me traes a la memoria
cosas que no pueden ser”

Ella, que tanto me había querido. Ella, que por mí había abandonado carrera, sueños, ciudad y futuro. Ella, que todo se merecía menos el querer una sabandija como yo.
Yo, un cobarde, nadie digno de un amor como el suyo…yo…¡¡maldito sea yo!!!

“Mi corazón lo prendieron,
Y a la cárcel lo llevaron,
Y sin delito ninguno
A muerte lo sentenciaron”

Un ataque de pánico, eso es lo que muchos me han dicho que me dio. Un ataque de pánico. Incluso he tratado de convencerme a mí mismo. Un ataque de pánico …suena incluso bien, ¿no creéis?.
No hay ataque de pánico que justifique que un día, tras cinco años juntos, salga de la casa que compartíamos y no regresara. Sin explicaciones, sin justificaciones, sin gritos ni reproches…La noche anterior cenamos como siempre y al día siguiente…ya no estoy…

“Tanto como me querías,
tanto como me adorabas,
tanto como yo valía,
y ahora no valgo nada”

El público estaba en una nube. Esta última la había cantado sola, a viva voz, sólo acompañada por sus propias palmas. Fue tan intenso, tanto, que parecía que se estuviese desgarrando por dentro. El guitarrista la contemplaba impresionado…
Yo…yo me hundí un poco más en mi infamia.

“ Te acuerdas cuando pusiste
Tu cara junto a la mía,
Y llorando me dijiste
Que nunca me olvidarías”

Cobarde, cobarde, cobarde, COBARDE.
No puedo aguantar un segundo más, no puedo. Así que me levanto, cojo mi abrigo y me dirijo hacia la puerta. La cabeza agachada y sintiendo asco de mi mismo. Cuando estoy a punto de salir, noto una mano en mi brazo que me detiene.

-¿Tú aquí?...¿has venido a ver tus logros?.

La voz tenía un deje despectivo y un timbre que al instante reconocí. Era su mejor amigo, aquel que fue siempre su hombro y su confesor, para ella, más que un hermano.
No respondí, el nudo que tenía en la garganta me lo impedía. Tampoco lo miré, no podía enfrentarme a sus ojos.

-¿La estás escuchando?, esta actuación te la dedica a ti…¿no vas a decir nada ante semejante honor?

Su brazo me apretaba cada vez con más fuerza y parecía estar conteniéndose para no golpearme. Si lo hubiese hecho no habría puesto ninguna resistencia, me lo tenía más que merecido.
En lugar de eso, reanudé el paso hacia la calle y él me soltó. Podía sentir su ojos clavados en mi nuca…

-Eso, huye. Todo lo resuelves así.

Antes de cruzar el umbral, aún pude escuchar otro de los estremecimientos de ella.

“ Que no llegaste a quererme,
Eras mis cinco sentidos
Que desgraciaita he sido,
Que he tenido que aborrecerte
Tanto como te he querido”

Con estas últimas palabras de ella y con las de él me sumergí en la madrugada, fría y oscura como yo….como yo.


sábado, octubre 04, 2008

Para este mundo sencillo de hoy, cómodo y satisfecho con tan poco,¿eres tú demasiado exigente y hambriento?
El mundo te rechaza:tienes para él una dimensión de más.
El que hoy quiera vivir y alegrarse de su vida no ha de ser un hombre como tú, ni como yo.
El que en lugar de chinchín exige música; en lugar de placer, alegría; en lugar de dinero, alma; en vez de loca actividad, verdadero trabajo; y en vez de jugueteo, pura pasión.
Para éste, no es hogar este bonito mundo que padecemos.
El tiempo y el mundo, el dinero y el poder pertenecen a los mediocres y superficiales;y a nosotros, a los verdaderos hombres,no les pertenece nada.
Nada más que la muerte, y la eternidad.




"El lobo estepario"
Herman Hesse